Para leer en forma interrogativa
LA HUIDA DE LA ESCULLERE SIN LLEVAR SUS ROPAS
La Murga, se desplazaba por la avenida de las rosas rodeado de pimpinelas carismáticos. los perros predadores, venidos de las sierras, ladraban desesperadamente queriendo atacar la comparsa que representaba al circo instalado en las afueras del pueblo. El administrador, iba adelante con un bastón dirigiendo los artistas.
Todo se desarrollaba con un gran clima de fiesta hasta que los perros atacaron los pimpinelas.
Al día siguiente, fue ofrecido como nueva atracción, el de los perros comiéndose un pimpinela.
Ese pueblo, no estaba para actividades artísticas.
Los espectadores, aplaudieron con entusiasmo el acto.