ATAJO MALDITO
cruzaba con el sulky por medio ‘el campo siguiendo el atajo que me recomendó el Caraé potro, cuando estábamos en el bolice dándole a una botella de vermú, unos cubos de hielo, soda, con algo de ferné y una picada ‘e salame de la colonia. Después de dejar la trilladora, parada, solitaria, sin nadie que la cuidara. Eran las 10 de la mañana y el vermusito es imperdible. A medida que empecé a circular por ese atajo con una expléndida vista del valle, el lago y las sierras. Comenzaron una vizcacheras a menearme el sulky de tal forma, que por el pedo que traía casi no podía mantenerme encima ‘el sulky hasta que un pozo enorme me torció el eje y no pude mantener más el equilibrio y fui a caer ‘e jeta en un regalito vacuno, tibio, espeso todavía caliente y hediondo.
Mientras me maldecía. tiraba de mis pelos, insultaba a mi amigo por la recomendación. Juré nunca más seguir algún consejo’el Cara’e potro .
Entonces, reflexionando me dije. Tan bellos paisajes, no justifican un almuerzo de bosta é’ vaca y perder la dentadura postiza recién hecha, en del interior del desecho animal.
Hoy los bellos paisajes los gozo trepao al tanque’el molino.
Este cuento no tiene desperdicio. Lástima que lo leí a última
hora de la noche y de la risa me despabilé, ahora voy a tener que tomar un lexotanil, para descansar , espero que no sea de losde Zanola.
Rudy :graciosísimo tu cuento, se lo voy a mandar a algunos
amigos míos. !Ay Dios! es imposible no reirse. Otrodía te cuento un relato deuna tal Benancia que le pasó lo mismo,
son traicioneros los viscacherales.
Se puede tener tanta mala suerte!!