Ya ves la ciudad es nuestra,dijo la muchacha.De acuerdo adelante ,dijo èl y apurò el paso hasta alcanzar al señor que iba adelante de ellos y le preguntò la hora.Este hombre muy bien trajeado les dijosacabdo un termòmetro y sacudièndolo dos veces:es el tres de marzo.A lo que ella respondiò:Perdòn señor,pero nos pasamos dos cuadras.